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¿Quo vadis, EV?

Escrito por Albert Saenz el 21/01/2020 a las 22:16:36
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(Ingeniero de Telecomunicación)

 

coche electrico

 

Hoy en día “cualquier hijo de vecino” podría dar la sorpresa y llegar a convertirse en algo que supere a la mismísima Tesla (que ya de por sí, ha dado un batacazo en todos los morros a importantísimas firmas que, aun enfrascadas en mantener su posición en el mercado como si de un Santo Grial intocable se tratara, no se dan cuenta que el EV es un cambio de paradigma y no tan solo un cambio en la motorización en sus vehículos.

 

Por ejemplo, me postulo yo mismo como “hijo de vecino” pero con conocimiento de causa (no en vano ya estuve en el 2009 en reunión con el Ayuntamiento de Barcelona en “BCN Activa” para ofrecerles una solución económica para empezar a instalar “sus puntos de recarga”. Ver Sistema combinado de iluminación pública y recarga Barcelona smart-city). Apuntaré, siempre sarcásticamente por supuesto, que tan solo me hace falta que alguna empresa China se fije en mis ideas (o las copie si no lo ha hecho ya pues “en eso están”).

 

Enumero todas las condiciones

 

  1. Baterías de última generación (y con ello quiero decir que no sirven muchísimas de las actuales). Ello levará implícito dos revoluciones: “pack de baterías UNIVERSALES” (todos los coches deben usar las fabricadas por los expertos en esta materia) y que estas serán recargadas por compañías dedicadas expresamente a esta labor (nada de invadir el territorio con cargadores de baterías por doquier que desbordan cualquier infraestructura actual). Y a quien no le guste, que se siente a ver como afeitan las barbas de su vecino y se ponga en la cola. 

 

Baterias

Recuperación energía cinética

                                     

  1. Sistemas de recuperación de energía cinética.

  2. Incorporación de Supercondensadores como sistema de almacenaje rápido de energía, de recarga de baterías y de recuperación de la energía cinética (toda esa inmensa energía de frenado que con las baterías se desperdicia pues no son capaces de absorberla en tan corto tiempo, los Supercondensadores, al igual que los condensadores tradicionales, ni se enteran y, a diferencia de las baterías, pueden someterse a ciclos cuasi infinitos de carga y descarga en poquísimo tiempo).

  3. Motores en las ruedas (global In-wheel Hub Motors). Con sistema de frenado y de recuperación de energía cinética incorporados. Con un “driver” para cada motor pilotados a través del sistema de gobierno completamente electrónico.

  4. Eliminación de los pesados y voluminosos diferenciales y sistema de transmisión (con el punto anterior no hacen falta para nada y el diferencial se resuelve con la incorporación del software de distribución de velocidad incorporado en el sistema de gobierno sea manillar, joystick o mando de videojuego o de Dron).

  5. Paulatina incorporación masiva de nuevos super materiales ultra fuertes, ultra livianos, ultra flexibles, … (el oxinitruro de aluminio como material transparente y durísimo, el grafeno que cuando se industrialice servirá para supercondensadores y baterías y para células fotovoltaicas y no sé cuántos miles de cosas más, el estaneno, los nanotubos de carbono, …)

 

Enseguida puede surgir la pregunta de ¿qué es todo ese lío de EV enchufable, EV enchufable de autonomía extendida, hibrido e híbrido enchufable y todas esas cosas por el estilo?

 

Hablemos de EV con propiedad. EV se define como vehículo que posee como sistema de tracción cualquier tipo de motor (o motores) eléctrico alimentado por electricidad sacada de cualquier lugar (por supuesto que también lo son el tren, tranvía, trolebús, auto de choque, … pero ¡ya sabemos de lo que se está hablando!)

 

Yo eliminaría del mapa el término “enchufable” y lo sustituiría por el de “intercambiable”, haciendo referencia al “pack de baterías” lógicamente), pero en este tema en particular no se puede ser “más papista que el papa” pues hay mucho mal ya hecho... Y realmente, que sea “enchufable” nunca será un problema insalvable pues bastaría vender con el vehículo, para aquellos que así lo quieran, un convertidor DC/DC o AC/DC, o ambos, con el enchufe apropiado que se conecte a la fuente de suministro elegida). 

 

Definamos pues los tipos que deberían subsistir:

 

  1. EV autorecargable que, actuando como un EV puro, además dispondrá de algún sistema para ir cargando la batería que alargue notablemente su autonomía. A saber:

    1. con motor térmico: gasolina, gasoil o gas licuado

    2. con pila de hidrógeno.

    3. con sistema Fotovoltaico (toda la carrocería compuesta por células fotoeléctricas de grafeno).

 

(Aunque… con los supercondensadores, la recuperación de energía cinética y las futuras baterías, para mí que estos también tienen los días contados. Salvo, quizás, el fotovoltaico.)

 

  1. EV puro, pero con cambio del “pack de baterías” en electrolineras (la red de distribución de gasolineras, ya serviría). Si, si… la cosa debería ir por aquí por ser la única realmente factible y ser la más sencilla de llevar a cabo.

 

Y… ¡punto final!

 

Una especie de Segway de 4 ruedas a modo de micro-coche serviría para demostrar lo acertado de esta visión de la realidad y situaría en el mercado un vehículo descontaminante para las grandes ciudades. (PVP objetivo, me atrevo a decir que no mucho más allá de los 3.000 euros, aunque, me da que el futuro será compartirlos y no adquirirlos).

 

Si interesa profundizar sobre el tema, en breve se publicará otro artículo “con el mismo título (parte 2)” mucho más extenso detallando con profusión todo lo aquí expuesto.

 

Albert Sàenz Coromina

Ingeniero de telecomunicación (CCET n. 275)