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La primera 'Nit de les Telecomunicacions', (así es como lo recuerdo)

Escrito por Antonio Elias el 13/02/2020 a las 17:19:05
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(Catedrático de la Universidad Politécnica de Cataluny (UPC))

Organizada conjuntamente por la Asociación Catalana de Ingenieros de Telecomunicación (ACET y Telecos.cat) y el Colegio Oficial de Ingeniería en Informática de Cataluña (COEINF), el próximo lunes, 17 de febrero de 2020, celebraremos la “25ª Nit de les Telecomunicacions i la Informàtica”.

 

Según propugna la publicidad institucional: “La Noche de las telecomunicaciones y la informática es el acto institucional pionero y de referencia del sector de las Telecomunicaciones y Tecnologías de la información celebrado en Barcelona desde el año 1995”.

 

Somos la historia que somos capaces de recordar, quizás por eso, y por mi amistad con Carlos Martín Badell, director de esta revista y Presidente de la ACET en 1995, que acepté el encargo de componer unas notas sobre cómo se gestó y desarrolló la primera “Nit de les Telecomunicacions”.

 

El tema empezó a germinar a mediados de 1994, Carlos Martín presidía la recién creada ACET (1992), el Maestro de Ingenieros Dr. Pedro Vicente del Fraile era vicepresidente de la misma y subdirector de relaciones con las empresas de “l’Escola Tècnica Superior d’Enginyeria de Telecomunicació de Barcelona” (ETSETB-UPC) de la que yo acababa de ser elegido director, los tres éramos conscientes de la importancia y el auge que iban adquiriendo las Telecomunicaciones en aquella sociedad postindustrial y que juntamente con la Informática y los Audiovisuales empezaban a conformar un espacio de convergencia técnica y tecnológica que en aquel momento se etiquetó como NTIC (Nuevas Tecnologías de la Información y las Comunicaciones). Los ingenieros de telecomunicación apercibíamos el cambio socioeconómico que las NTIC iban a originar, y teníamos la sensación y la necesidad de publicitarlo para compartirlo con el resto de la sociedad, de hecho, en 1995 Internet se abrió al tráfico comercial y apareció la telefonía móvil digital GSM, eventos que configuraron el inicio del nuevo escenario económico y social que conocemos como “Sociedad de la Información”.

 

Fue en este entorno que surgió la idea de reunir a todo el colectivo profesional relacionado con las TIC en un acto que permitiera reivindicar, conmemorar y difundir, la importancia del sector y de los profesionales que lo desarrollaban. En Barcelona y hasta 1988, el grupo Boixareu Editores (editores de la revista Mundo Electrónico y del semanario Actualidad Electrónica), había celebrado “La Noche de la Electrónica”, una cena de profesionales del sector en la que se daban los premios “Mundo Electrónico” y “Tribuna del Inventor Innovador”, en consecuencia, y dado el recuerdo exitoso de las 14 ediciones de la “Noche de la Electrónica”, decidimos repetir el formato: reunir en una cena a los profesionales del sector de las TIC, y para ello nos pusimos en contacto con Josep Mompín Poblet, ingeniero, artífice y gestor de aquellas noches de la electrónica. Para completar el formato también pensamos en otorgar unos premios. En la consolidación de los colectivos, en general se requiere, y por tanto se crea un imaginario colectivo o conjunto de símbolos, conceptos, costumbres, mitos y leyendas que tienen un significado específico y común, que refuerza el sentido de pertenencia para todas las personas que forman parte de una determinada comunidad. En la búsqueda de un personaje de referencia como lo puede ser Antoni Gaudí para la Arquitectura, Esteve Terradas para la ingeniería Industrial o Ildefons Cerdà para la ingeniería Civil, encontramos al doctor Francesc Salvà i Campillo.

 

Francesc Salvà Campillo, un personaje de la Ilustración, presentaba en la “Reial Acadèmia de Ciències i Arts de Barcelona, el 16 de diciembre de 1795 una memoria titulada: "Electricidad aplicada a la telegrafía". En ella proponía un telégrafo eléctrico como alternativa a los telégrafos ópticos. Trabajando desde la base de un experimento realizado por Watson y Bewis en el que un frasco de Leyden se descargaba a través de un par de conductores, propuso:

 

“Si desde esta ciudad a la de Mataró corriese un alambre, y otro desde Mataró a Barcelona, y hubiese allá un hombre que con sus manos agarrase los cabos de los alambres, con una botella de Leyden podría dársele conmoción y avisarle así sobre un asunto convenido, como por ejemplo la muerte de algún sujeto; pero es necesario que se pueda comunicar cualquier noticia, que la electricidad pueda hablar, si se quiere aplicar ésta a la telegrafía, lo que no es difícil”.

 

 

En 1804, Salvà presentó su "Segundo informe sobre galvanismo aplicado a la telegrafía". Esta memoria describe las experiencias realizadas con un telégrafo galvánico en el que una pila de Volta substituía a las botellas de Leyden en el transmisor. Más adelante, Salvà describe un método para la construcción de un cable submarino con "varios conductores aislados con papel".

 

La intuición conceptual de usar la electricidad para enviar mensajes, la construcción del primer telégrafo eléctrico y del primer cable de telecomunicación, así como el uso de la pila de Volta como alternativa a los generadores de electricidad estática para el telégrafo eléctrico, hacían del Doctor D. Francesc Salvà i Campillo, un precursor de la Ingeniería de Telecomunicación y un excelente referente para el colectivo catalán de esta ingeniería, circunstancia que reflejamos en la denominación de los premios que completaban el formato de la Nit. Además, con los premios Salvà i Campillo empezó la reivindicación de la obra del Dr. Salvà, hecho que culminó en febrero del año pasado con el otorgamiento por parte del IEEE (Institute of Electrical and Electronic Engineering) de un “milestone” que reconoce internacionalmente al Dr. Salvà como constructor del primer telégrafo eléctrico.

 

IEEE milestone

IEEE Milestone, placa situada en la entrada de la Reial Acadèmia de Ciències i Arts de Barcelona

 

 

La primera Nit tuvo lugar en el hotel Feria Palace, conseguimos reunir más de trescientos profesionales del sector, la asistencia era gratuita y por rigurosa invitación, el primer premio Salvà i Campillo a la personalidad relevante se le concedió a Josep Maria Boixareu fundador de Boixareu Editores empresa que publicaba Mundo Electrónico y que había patrocinado las 14 ediciones de la “Noche de la Electrónica”. A partir de esta Nit inaugural, se confeccionó un primer reglamento de los Premios Salvà i Campillo en el que la junta de la ACET actuaba como jurado de los mismos.  

 

Yo sólo participé activamente en las cinco primeras ediciones de la Nit, Carlos Martín, Pedro Vicente y Josep Mompín, continuaron con la organización de la misma en bastantes más ediciones sucesivas. La cosa fue creciendo llegando en 2001 (sexta Nit) a superar los 1.300 asistentes, el evento estaba prácticamente consolidado, pero podía morir de éxito dado que empezaba a ser difícil de controlar.

 

El éxito de la Nit también se reflejó en las réplicas que tuvo en otras comunidades autónomas, en 1998 se celebró la primera “Nit de les Telecomunicacions Valencianes”, fuimos avisados de que la Nit era un buen invento y que lo iban a imitar, bueno, encantados de compartirlo, y más si le ponían un distintivo regional (valencianes) que mantenía nuestra “Nit de les Telecomunicacións” como un evento internacional que es como había sido concebido. A partir de 1999, Murcia, Aragón, Andalucía, Galicia etc. han realizado acontecimientos similares con más o menos continuidad.

 

La supervivencia continuada de la Nit se debe también a dos actuaciones importantes de las distintas Juntas de l’ACET, la primera fue el acierto de cambiar el formato del evento, un encuentro abierto, con una hechura parecida a la actual, que aportó más flexibilidad y dinamismo, y la segunda, y a mi modo de ver la más importante, la incorporación, en 2012, del colectivo de la ingeniería Informàtica. Este hermanamiento de la ACET con el Col·legi Oficial d’Enginyeria en Informàtica de Catalunya (COEINF), no sólo ha dado compleción a la Nit, sino que, además, visualiza, de manera pública y manifiesta, la realidad de un sector, el de las TIC, que es la base conceptual, técnica y tecnológica de la actual Sociedad de la Información.

 

Y así es como lo veo y recuerdo.  

 

Barcelona 28 de enero de 2020.

Antoni Elias Fusté