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Trabajo y esclavitud en la era de las Nuevas Tecnologías

Escrito por Tecnonews el 03/04/2018 a las 14:48:27
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Ciertamente las Nuevas Tecnologías han traído muchos avances. En materia de comunicación el mundo se ha hecho pequeño. En materia política han supuesto una apertura de la política y pese a que quienes mandan siempre intentan “capar” las opciones que, por ejemplo, la red ofrece, lo cierto es que actualmente sabemos mucho más sobre nuestros gobiernos que hace 30 años.

 

Podríamos seguir con un discurso que ensalzara las Nuevas Tecnologías, sin embargo, estas mismas también han supuesto un retroceso en otros campos.

 

Una noticia arroja luz en este último aspecto. El Gobierno Metropolitano de Seúl, la capital de Corea del Sur y una de las ciudades más punteras del globo, ha decretado que los ordenadores de los trabajadores se apagaran de forma automática cuando su jornada laboral termine.

 

Son conocidas las historias del país asiático y su mundo laboral. Corea del Sur es uno de los países más competitivos del mundo y eso tiene nefastas consecuencias para sus habitantes. Un alto grado de problemas psicológicos para estudiantes e incluso una tasa de suicidios elevada relacionados con el trabajo.

 

El objetivo de la medida adoptada por el gobierno de la ciudad persigue que los trabajadores tengan que trabajar más horas de lo debido. Según afirma el propio consistorio de la urbe asiática, lo que se quiere es que los ciudadanos puedan disfrutar de mayor tiempo libre. Con todo, puede que la medida tenga otras motivaciones. En un país que funciona como un reloj suizo, con frecuencia, aquellas personas que trabajan más de lo que la jefatura manda, son vistas de forma despectiva. Sucede que se interpreta que esas mismas personas quieren superar a sus compañeros a golpe de horas.

 

Pese a todo esto, no se trata de una medida obligatoria. Según informa la cadena anglosajona BBC, solo un 32,9% de las personas que trabajan han pedido el apagado “forzoso”.

 

En nuestros lares, no hemos llegado a este extremo. Pese a que las jornadas laborales son de 8 horas aproximadamente, lo cierto es que si miramos a nuestro alrededor encontramos ejemplos que demuestran que muy pocas personas trabajan menos o igual a lo que estipula su jornada laboral. Lo que es peor, muchas personas trabajan más y no cobran las horas extras.

 

Este fenómeno no es nada nuevo. Desde siempre ha existido el concepto “picos de trabajo”, de todos modos, con las nuevas tecnologías se ha establecido un elemento que condena nuestra vida laboral. Ya no es necesario que estemos físicamente en una oficina para realizar las tareas por las que nos pagan. Ahora nuestro teléfono móvil es un pequeño escritorio de trabajo que nos persigue allá donde vamos.

 

Quizás las Nuevas Tecnologías han supuesto un avance en muchos campos, aún así, en lo que a trabajo se refiere, nos están condenando a vivir esclavos. Resulta sintomático que lo que hace un siglo era asumido como un trabajo -véase por ejemplo cuidar un jardín, construir una casita o el interiorismo o coser- actualmente es para mucha gente un hobby.