Actualizado el 03/04/2020

icon Facebook icon Twiiter icon RSS icon EMAIL
  1. Portada
  2. >
  3. Editoriales
  4. >
  5. Cómo funciona la ciberguerra

Cómo funciona la ciberguerra

Escrito por Tecnonews el 18/07/2017 a las 12:10:43
1692

Lo viejo no muere y lo nuevo no termina de nacer, en medio habitan los monstruos. La idea es de Antonio Gramsci, el heterodoxo pensador del partido comunista italiano que escribió su legado filosófico en la cárcel del régimen fascista de Mussolini y que todavía hoy es una referencia imprescindible para tratar de entender la realidad.

 

Venimos de un mundo profundamente enfrentado en el que las bombas y las balas eran moneda de cambio en las relaciones internacionales. Sin embargo, ese mundo está por terminar. No, por desgracia, parece que no vamos a ver como los hombres aprenden a dirimir sus conflictos por otra vía que no sea la violencia. De todos modos, tal y como la OTAN afirma desde sus organismos de inteligencia agregados, la guerra moderna se vive cada vez más en las redes.

 

Existía un viejo chiste de la época de guerras mundiales que decía que el departamento de defensa de Bélgica solo invertía unos pocos dólares en armamento. ¿Por qué un país rodeado de superpotencia bélicas como las entonces Francia, Alemania y Gran Bretaña, destinaba tan poco a armas cuando sus vecinos se gastaban millones? El chiste decía que eso se debía a que Bélgica, país invadido en la I y la II Guerra Mundial con una facilidad pasmosa por Alemania, solo necesitaba un teléfono para llamar a sus aliados: “Nos han invadido otra vez”.

 

Actualmente vivimos en un tiempo parecido a ese chiste. Mientras los gobiernos europeos, España incluida, se gastan ingentes sumas en aviones, barcos, tanques y armamento, las batallas se expresan en la red. Estonia, un país acostumbrado a ver como Rusia imponía sus intereses dentro de sus fronteras, minimiza cada vez más los gastos militares directos y gasta más capital en ciberseguridad. Sucede como en el chiste, pero sin un ápice de broma, pues un ciberataque puede ser más mortífero que una bomba. ¿Exagerado? Solo tenemos que irnos a Ucrania para entender que esa idea no es nada histérica. El país europeo enfrascado en una silenciosa guerra que ya pocos medios cubren, recibe con frecuencia ataques de Rusia. Mientras una bomba puede destruir un enclave localizado como un puente o una central eléctrica que abastece a una parte de la población, un ciberataque, como sucede en el caso de Ucrania, puede dejar sin luz a todo el país durante dos días o poner los cañones de toda la nación controlados de forma virtual en contra de la propia población.

 

Lo viejo, la antigua forma de hacer la guerra todavía sigue siendo principal; lo nuevo, la guerra cibernética todavía no acaba de nacer. Mientras tanto distintas instituciones alertan de que, en el futuro, Europa tendrá sus golpes más duros en la red.