Por Anna Rio, decana de la Facultat d’Informàtica de Barcelona (FIB)
Barcelona vive un momento extraordinario. La ciudad se ha consolidado como uno de los principales polos tecnológicos de Europa, capaz de atraer talento, generar innovación y convertirse en punto de encuentro de empresas, centros de investigación, administraciones y universidades. En este contexto, la 23ª edición de la Festibity, que celebraremos el próximo 17 de junio bajo el lema “Digital Hub Barcelona. Conectando talento y territorio”, representa una magnífica oportunidad para reflexionar sobre el papel que cada uno de nosotros desempeñamos en este ecosistema.
Desde la Facultat d'Informàtica de Barcelona (FIB) de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), vivimos esta realidad con especial ilusión y responsabilidad. Desde hace cinco décadas, la FIB contribuye a formar a miles de profesionales que hoy lideran la transformación digital de empresas, administraciones y organizaciones de todo el mundo. Nuestra misión va mucho más allá de impartir conocimiento: trabajamos para generar talento, impulsar la innovación y crear conexiones que aporten valor a la sociedad.
Cuando hablamos de hubs digitales, solemos pensar en grandes empresas tecnológicas, centros de innovación o startups de alto crecimiento. Sin embargo, todo ecosistema necesita una fuente constante de talento, conocimiento e investigación. Y es precisamente aquí donde la universidad juega un papel fundamental.
La FIB es, en sí misma, un auténtico hub de talento. Cada año formamos a centenares de estudiantes en ámbitos tan estratégicos como la inteligencia artificial, la ciencia de datos, la ingeniería del software, la ciberseguridad o la computación de altas prestaciones. Pero, además, ponemos en contacto a estos futuros profesionales con el tejido empresarial, fomentando una relación continua que beneficia tanto a los estudiantes como a las organizaciones que buscan incorporar conocimiento y capacidades digitales.
La colaboración entre universidad y empresa es hoy más importante que nunca. Los desafíos tecnológicos evolucionan a una velocidad sin precedentes y requieren espacios de encuentro donde compartir experiencias, identificar oportunidades y construir proyectos conjuntos. La capacidad de Barcelona para consolidarse como referente digital dependerá, en gran medida, de nuestra habilidad para fortalecer estas alianzas.
La UPC y la FIB han apostado históricamente por esta visión. A través de programas de prácticas, proyectos de innovación, transferencia tecnológica, investigación aplicada y múltiples iniciativas de colaboración, trabajamos para acercar el mundo académico a la realidad empresarial. Esta interacción permite que el conocimiento generado en las aulas y laboratorios se transforme en soluciones reales con impacto económico y social.
La Festibity es un magnífico ejemplo de esta filosofía. Nacida de la colaboración entre la FIB y FIB Alumni, se ha convertido en el gran punto de encuentro del sector TIC en Cataluña, reuniendo a profesionales, empresas, instituciones y estudiantes alrededor de un objetivo compartido: impulsar el futuro digital de nuestro territorio.
La temática de este año pone el foco en un aspecto especialmente relevante: la capacidad de Barcelona y de Cataluña para actuar como un ecosistema conectado. Un territorio donde el talento generado en las universidades encuentra oportunidades para desarrollarse en empresas innovadoras; donde la investigación se transforma en innovación; y donde la colaboración multiplica el impacto de cada iniciativa.
Como nueva decana de la FIB, afronto esta etapa con la convicción de que el futuro de la tecnología pasa por reforzar todavía más estas conexiones. Queremos seguir formando a los profesionales que liderarán los cambios de los próximos años, impulsar la innovación docente y fortalecer las redes de colaboración académicas y empresariales que permiten ofrecer nuevas oportunidades a nuestros estudiantes.
El futuro digital de Barcelona no se construye desde un único actor. Se construye desde la suma de universidades, empresas, centros tecnológicos, administraciones y profesionales que comparten una visión común. La FIB quiere seguir siendo uno de los nodos que conectan ese ecosistema y contribuyen a hacerlo crecer.
Porque cuando conectamos talento, conocimiento y territorio, somos capaces de generar mucho más que tecnología: generamos oportunidades, progreso y futuro.