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Microbios para reciclar materiales de los desechos electrónicos

Escrito por Guillem Alsina el 29/06/2021 a las 16:14:17
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El reciclaje de los materiales que todavía son aprovechables de entre los desechos tecnológicos, no es una tarea fácil, pero necesaria por varios motivos, entre ellos el de reducir el volumen de basura electrónica y, por lo tanto, lo que acabamos arrojando al medio ambiente.


En su búsqueda por una forma de facilitar dicha tarea, la startup neozelandesa Mint Innovation ha recurrido a la que seguramente será una de las criaturas más modestas del universo: los microbios.


La misión de estos microbios no dista mucho de la de aquellos que durante la fiebre del oro cambiaron de vida para dedicarse a la búsqueda y extracción del preciado metal. Y es que en cualquiera de nuestros dispositivos electrónicos encontramos ni que sea una ínfima cantidad de oro.


Según explican en este artículo de OneZero, el proceso comienza hundiendo los componentes electrónicos (tales como placas base, memorias RAM, procesadores,...) en un polvo parecido a la arena, que realiza un proceso de lixiviación.


Este consiste en separar los metales de la base sólida del componente, quedando estos en forma líquida, una suerte de ‘sopa’ en la cual los metales están disueltos.


Dicha ‘sopa’ contiene varios metales mezclados, tales como hierro, cobre, aluminio y, naturalmente, el preciado oro. A partir de aquí, se emplean diversas técnicas para extraer los distintos metales, como la electrólisis para separar el cobre.


Para determinados metales deben emplearse microbios que, en el caso del oro son los Cupriavidus metallidurans. Su función es actuar como una esponja, absorbiendo el oro que todavía se encuentra en la mezcla líquida.


A partir de aquí, el resultado se centrifuga, quedando una mezcla viscosa similar a una plastilina, que debe ser quemada para obtener una ceniza metálica que deberá ser tratada para acabar obteniendo oro puro.


El mismo sistema podría ser aplicado a cualquier tipo de basura, no solamente la electrónica, aunque los resultados variarían ostensiblemente, puesto que la cantidad de metales podría también cambiar muchísimo.