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Smart cities, ¿es un bluf o una realidad su colaboración con el cambio climático?

Escrito por Olga López Rampérez el 28/03/2012 a las 20:36:16
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(Gerente Consultoría en Prysma)

Creo que podemos afirmar sin equivocarnos demasiado, que las TIC tienen un papel fundamental a la hora de facilitar la implantación de medidas de sostenibilidad en las organizaciones y comunidades, básicamente a través de la medida y control del consumo energético y a la implantación de medidas de eficiencia energética (smart cities, smart meetering, green it, gestión inteligente de edificios...). Noticia importante relacionada es que la Asamblea General de las Naciones Unidas ha declarado el año 2012 como el Año Internacional de la Energía Sostenible para Todos (http://www.un.org/es/events/sustainableenergyforall/ ). Incluso se dan premios a las mejores ideas que promueven esta relación TIC-Sostenibilidad (http://www.rcysostenibilidad.telefonica.com/es/medio_cambio/ict_application_challenge.php ).
 
También se ha hablado del impacto positivo de las TIC en aspectos no sólo ambientales sino sociales y económicos en diversos sectores transversales. Prueba de ello, es que ya empezamos a hablar de TICS responsables.
 
Pero, ¿de verdad ayudan a mejorar el cambio climático?
 
Una idea que ya empuja fuerte en el sector, y que refuerza la idea de TIC responsable, es como los proyectos TIC pueden ayudar a mejorar de forma objetiva la huella de carbono de productos, servicios y organizaciones.
 
La huella de carbono no es más que la cantidad de emisiones de gases efecto invernadero (GEI) que son liberadas a la atmósfera como consecuencia de cualquier actividad. Es una forma de que los proyectos TIC puedan analizar el impacto de sus actividades en el medio ambiente y conocer sus efectos sobre el cambio climático. Esto puede verse desde 2 puntos de vista:
·         El sector de las TIC como limitador y reductor de sus propias emisiones de GEI.
·         El uso de las TIC para reducir las emisiones en otros sectores.
 
 
Tal vez la más interesante y con mayor potencial es este segundo punto de vista, que requiere conocer qué emisiones se generan en una actividad y cómo, con la puesta en marcha de un proyecto TIC, se consiguen reducir de forma objetiva.
 
La mayor parte de las emisiones de GEI provienen de la generación de energía y del combustible empleado en el transporte. Es por ello que el papel de las TIC debe centrarse en la mejora de la eficiencia energética en la generación y distribución de energía y en el uso de combustible para el transporte de bienes y servicios.
 
¿Todo el impacto ambiental asociado a los proyectos TIC se mide igual?
 
Esto que sobre el papel es sencillo, en la práctica requiere recopilar mucha información y, en ocasiones, estimarla de una forma aproximada. El proceso a seguir sería:
-          Identificar y cuantificar las emisiones asociadas a la situación actual a mejorar.
-          Identificar y cuantificar las emisiones asociadas a la puesta en funcionamiento del proyecto TIC.
Para cada uno de estas dos situaciones será necesario:
-          Identificar las emisiones directas, las provocadas directamente por la actividad: consumo energético asociado y otras emisiones de GEI.
-          Identificar las emisiones indirectas, las provocadas por la producción de los productos y equipos TIC incorporados en el proyecto TIC, su uso así como la gestión de los residuos al final de su vida útil, así como el consumo energético asociado a todo el transporte de dichos productos y equipos y residuos.
-          Adicionalmente, habría que identificar las emisiones que se dejarían de emitir por la implantación de un proyecto TIC en la actividad.
-          Cuantificar todas estas emisiones, mediante la toma de datos o estimación de las mismas.
-          Conocer los factores de emisión propios de la región donde se ejecuta la actividad y el proyecto.
 
En un Proyecto TIC en Smart Cities debería tener presente las estimaciones de consumos qué supondría, por ejemplo, integrar en un proyecto fuentes de energía renovable, cómo se reducirían las frecuencias de paso de vehículos por el hecho de mejorar los tiempos de paso en semáforos, cómo se reduciría el consumo por el hecho de controlar el encendido y apagado del alumbrado o su intensidad regulable, o como se reducirían las frecuencias de paso de los servicios de recogida de residuos urbanos si se disponen de sensores que avisan de la necesidad o no de hacerlo.
 
Para todo ello, existen metodologías internacionales definidas y reconocidas, que además permiten validar los datos obtenidos. Además, la UIT tiene grupos de trabajo que están preparando las metodologías específicas para el sector, junto con otros organismos internacionales, para medir las emisiones asociadas al ciclo de vida del sector TIC (http://www.itu.int/ITU-T/focusgroups/climate/ ), tanto en términos de sus propias emisiones como de los ahorros que provoca la aplicación de TIC en otros sectores.
 
Parece claro que el sector las TIC desempeña un papel clave en la disminución de los niveles de carbono y que podría contribuir a impulsar el cambio en esta dirección antes de 2020.
 

Olga López Rampérez

Gerente Consultoría Prysma