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Bajar costes energéticos

Escrito por Josep Gonzalez el 03/02/2015 a las 15:40:41
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(Presidente de PIMEC)

La economía global demanda no perder nunca de vista la competitividad de las empresas. Si se establece la comparación tomando como referencia la economía estadounidense con un índice 100, la economía china tiene unos costes de manufactura de 96, la economía alemana de 121, la francesa de 127, la italiana de 123 y la española de 109. Las ganancias que ha obtenido la economía española a partir del año 2012, con la devaluación interna basada en la contención salarial, han sido notables y han permitido reencontrar la competitividad internacional en bienes y servicios, haciendo que la balanza de pagos sea excedentaria.

 

Para continuar bajando los costes de producción ya no hay más recorrido actuando sobre los costes laborales, a menos que se baje el coste de la seguridad social o se aumente la productividad como resultado de la automatización de procesos y de la digitalización de los servicios. También se deben hacer los deberes en otros componentes de los costes, como los de la energía, o en otros derivados de la administración.

 

En Cataluña, el número de trabajadores en el año 2011 fue de 1.733.106 personas, con una productividad de 50.874 euros por trabajador y con un valor añadido bruto de 88.171 millones de euros. Pues bien, el tejido empresarial catalán tuvo un gasto de 4.408 millones de euros en consumo eléctrico. Si suponemos que la electricidad sube un 11% significa que la incidencia por cada trabajador será de 280 € por persona y año, o lo que es lo mismo, 23 € por persona y mes. Esto quiere decir que si las empresas no hacen más habrán perdido de media un 0,55% de su productividad, factor que se deberá compensar disminuyendo los otros costes.

 

Por lo tanto, es hora de preguntarse si es posible bajar los costes energéticos. La respuesta es siempre afirmativa; siempre se pueden bajar los costes energéticos invirtiendo en mejoras de procesos, en nuevas instalaciones y revisando el producto. Estamos lejos todavía de llegar a la saturación en ahorro energético y, si bien es fácil lograr un ahorro del 15%, hay que trabajar mucho más para llegar a cotas superiores al 50%, hito que tendremos que ponernos en un futuro medio. Pero también hay que actuar sobre los precios de la energía, sobre todo en el de la electricidad.

 

PIMEC ha presentado un informe en el que se estudian los costes de generar electricidad a partir del mix que hay en España y también para cada comunidad. Las principales conclusiones son que la factura de la luz podría bajar hasta un 33% y que Cataluña es la segunda comunidad donde la generación es más barata y la comunidad que produce más energía eléctrica.

 

Del estudio también se desprende que, si bien el precio de la generación de la electricidad fue, en el año 2013, de 75,54€ / MWh; con un sistema de precios más transparente en el que cada tecnología tuviera la misma ganancia del 7,3% y la posibilidad de amortizar sus inversiones, el precio sería de € 67,3 / MWh. En el escenario de 2013, las centrales de ciclo combinado de gas, con 25.000 MW, sólo trabajaron 987 horas, lo que las situó en un proceso de pérdidas. La mayoría de las empresas propietarias de estas centrales pudieron compensar las pérdidas cobrando por estar en estado latente para socorrer al sistema en caso de falta de energía renovable y también con beneficios extraordinarios en las tecnologías hidráulica y nuclear, con costes muy inferiores. Esto explica que se pueda bajar el precio de € 75,54 / MWh hasta € 67,3 / MWh, cifras en las que los costes extra de las tecnologías nuclear e hidráulica desaparecen.

 

Si, hipotéticamente, parásemos las centrales de carbón, camino que tarde o temprano la sociedad tendrá que hacer a causa del cambio climático, las centrales de ciclo combinado pueden tener más horas de actividad y pueden mejorar sus costes de generación, con el resultado de un coste del sistema de 63,4 € / MWh. Si, finalmente, en el mismo escenario se prolonga la vida de las centrales nucleares durante 20 años más con la inversión suplementaria necesaria, el coste de generación baja hasta 54,7 € / MWh, cifra un 27,6% inferior al precio de generación de 2013.

 

En conclusión, la energía, como el crédito, son claves para la competitividad de las pymes. Por tanto, como ha quedado demostrado, es fundamental que actuemos sobre el precio de la electricidad. Alemania lo ha definido así en unos de sus cinco ejes estratégicos y parece que van por buen camino.

 

Josep González, presidente de PIMEC