Actualizado el 14/05/2024

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Un suicidio en Japón pone en la picota al 'cyberbullying'

Escrito por Guillem Alsina el 16/06/2020 a las 18:48:20
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Hana Kimura era una joven participante del programa de telerrealidad Terrace House del canal televisivo nipón Fuji que se quitó la vida hace unas semanas. El motivo: según ella misma escribía en Twitter unas horas antes de quitarse la vida, quería ser amada, pero se sentía débil.


A Kimura le afectaban los comentarios de las demás personas en las redes sociales. Claro que, según indican desde la agencia Reuters, el mismo programa televisivo que la había hecho saltar a la fama contaba con un panel de ‘expertos’ cuya misión era la de comentar los acontecimientos que se daban entre los protagonistas de dicho programa, con algunos comentarios que traspasaban la raya de lo que era la crítica, para pasar directamente a ser hirientes.


En resumen, carnaza televisiva.


Pero dicha carnaza continuaba en las redes sociales, con los fans aclamando a la joven, mientras sus detractores la criticaban. Parece ser que, por su personalidad, las críticas hacían más mella en ella, y no podían ser compensadas por las alabanzas de sus fans.


Algo parecido le ocurría a la actriz pornográfica August Ames, que en diciembre de 2017 se quitaba la vida tras una polémica que generó opiniones en su contra en las redes sociales.


El gran problema de las redes sociales es que facilitan el anonimato, una posición muy cómoda desde la cual arrojar piedras dialécticas contra alguien a quien la mayor parte de los críticos no se atreverían a decirle lo mismo a la cara.


Y estos críticos ni saben, ni se preocupan, sobre la posibilidad de que la personalidad de la persona que recibe los comentarios, tienda a amplificar su repercusión.


Debemos relativizar las redes sociales como lo que son: un espacio de exposición pública en el que cualquiera puede tomar una caracterización, parapetarse tras un pseudónimo, e insultar sin temor a ser descubierto.


Por otra parte, debemos ser también conscientes de nuestro rol, y de que siempre es mejor opinar e intentar ser constructivo en las redes sociales, que insultar a aquel con quien no estamos de acuerdo. Y más por temas banales como es el caso.