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Toyota adquiere la división de vehículos autónomos de Lyft

Escrito por Guillem Alsina el 11/05/2021 a las 21:19:23
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El nombre de Lyft es poco conocido por nuestros lares, pero en Estados Unidos es la principal competidora de Uber con un 30% del mercado de los servicios de coches de alquiler con chófer que se reservan vía app móvil.


Hasta hace unos días, y desde 2016, Lyft también contaba con una división de I+D sobre el coche autónomo, con la intención de crear una flota de vehículos autónomos para uso público. A través de dicha división, había llegado a acuerdos con General Motors (en el mismo 2016) y con Ford (en 2017), además de haber adquirido algunas startups. Pero, finalmente, la ha acabado vendiendo a Toyota.


El gigante nipón del sector automotriz ha desembolsado 550 millones de dólares para realizar la operación, según informa Reuters.


Tanto Toyota como Lyft comparten membresía en el AVSC (Automated Vehicle Safety Consortium), una entidad que, entre otras tareas, establece estándares de seguridad y testeo para llegar al objetivo de sistemas autoconducidos de nivel 4 y 5, siendo este último el más alto, en el cual el vehículo es completamente autónomo y no requiere de conductor humano.


Con la tecnología que hasta ahora estaba en manos de Lyft, Toyota se acercará un poco más al sueño de escalar los últimos peldaños hasta el coche 100% autónomo, además de poner un pie firmemente en Silicon Valley y Londres, centros de desarrollo tecnológico en los cuales Lyft tiene los pies bien firmes.


Por ahora, la máxima automatización que Toyota dispone en sus vehículos es de nivel 2, pero Lyft dispone de una completa hoja de ruta y parte del trabajo adelantado hacia el nivel 5.


Además, y curiosamente, Toyota tiene una participación en la división para el vehículo autónomo de la principal rival de Lyft, Uber. Esta última se quita así de encima la presión en este campo a la cual podía someterla su competidora.


Por parte de Lyft, la operación de venta le representa conseguir beneficios antes de lo que esperaba la empresa y sus inversores. Además, el desarrollo de una tecnología como la de los vehículos autónomos, representa un gran coste sin que quede claro cuándo podrá ser amortizado.


De esta forma, Lyft se centrará en su core business de ofrecer servicio de transporte a sus usuarios. Y es de suponer que, si en el futuro quiere vehículos autónomos, se los comprará a un fabricante de coches. A Toyota, por ejemplo...