Los antecedentes de esta colaboración se sustentan en relaciones estratégicas entre pares de las empresas involucradas, como la que une a Stellantis y Wayve en el ámbito de la tecnología de asistencia a la conducción de nivel L2++, mientras que Wayve y Uber establecieron una alianza dirigida a desplegar robotaxis en Londres, Tokio y otras diez ciudades del mundo a partir de este mismo año 2026.
El presente acuerdo puede ser visto, pues, cómo la evolución de estos acuerdos bilaterales hacia un marco de cooperación trilateral con el objetivo de explorar conjuntamente el desarrollo y la implementación de robotaxis de Nivel 4, que permiten la conducción totalmente automatizada sin conductor en áreas acotadas cómo una ciudad, a escala internacional.
El memorando de entendimiento firmado por las tres partes fija las bases para futuros contratos definitivos sobre desarrollo tecnológico, concesión de licencias, producción y adquisición de vehículos, otorgando a cada una de las empresas firmantes la flexibilidad para alcanzar otros acuerdos con socios distintos del mismo sector automotriz.
La iniciativa busca combinar las capacidades específicas de cada uno de los tres actores para la comercialización de robotaxis: mientras que Stellantis se encargará de diseñar, desarrollar y fabricar a gran escala, vehículos equipados con plataformas preparadas para el nivel de autonomía SAE 4, Wayve aportará su software de conducción basado en inteligencia artificial e ideado para navegar por entornos reales y adaptarse a distintas regiones sin necesidad de reingeniería ni de mapas específicos por ciudad, lo que facilita una expansión más rápida y económica.
Completando la estructura del acuerdo, Uber integrará estos automóviles automatizados a su red global de transporte. A través de su servicio, la firma estadounidense conectará a los usuarios con los trayectos, facilitando la escalabilidad del servicio en distintos mercados.
Las sucesivas fases de la colaboración contemplan trabajos coordinados en materia de integración en los vehículos, ensayos, validación y posterior despliegue operativo. El objetivo final de las tres firmas es introducir estos servicios de movilidad automatizada y robotaxis comerciales en distintas ciudades de Europa, América del Norte y otras regiones, promoviendo la adopción de la tecnología de conducción autónoma en millones de vehículos a nivel mundial.