Históricamente, la enseñanza académica en el campo de la computación cuántica se ha fundamentado principalmente en conocimientos teóricos, en el uso de simuladores y en el acceso remoto a través de la nube, según nos explican desde Qilimanjaro, una firma catalana fundada en 2019, y dedicada a construir ordenadores cuánticos integrados y tolerantes a errores con el objetivo de acelerar la llegada de estos sistemas informáticos mediante el desarrollo de chips analógicos basados ??en fluxonio.
Dicha situación explicada ha generado una brecha, limitando la capacidad de los estudiantes para experimentar directamente y comprender el modo en el que se ensamblan, se operan y se mantienen los componentes físicos reales. Y aquí es donde entra en acción Qilimanjaro que, para dar respuesta a esta carencia anunciaba, este pasado mes de enero, la disponibilidad de EduQit, un conjunto modular basado en un sistema informático cuántico superconductor, y concebido como una alternativa de bajo coste para el ámbito educativo y, más concretamente, para universidades y centros de investigación en materia cuántica.
Su principal objetivo es el de contribuir al desarrollo a largo plazo tanto de las instituciones como del ecosistema tecnológico general, prestando especial atención a la preparación de los futuros profesionales del sector. Gracias a la arquitectura abierta de sus equipos, tanto profesores como alumnos pueden examinar la totalidad del proceso de funcionamiento de un ordenador cuántico, lo que les permite también adaptar la configuración del equipo a las necesidades concretas de sus respectivos proyectos.
Y más allá de la vertiente estrictamente académica, la plataforma también está habilitada para realizar comparaciones entre distintas modalidades de bits cuánticos, efectuar ensayos experimentales y facilitar el desarrollo y comprobación de nuevas tecnologías complementarias dentro de este campo de estudio.
El paquete comercial suministrado por la compañía incluye el equipamiento físico, los programas informáticos requeridos para el control y el desarrollo de aplicaciones, así como los manuales de uso y asistencia técnica directa.
Además de la instalación física presencial, las instituciones tienen la posibilidad de integrar un acceso opcional en la nube hacia la plataforma SpeQtrum, operada por el mismo fabricante. Dicha conexión remota permite complementar la experimentación local con flujos de trabajo a distancia y la realización de pruebas de rendimiento, manteniendo la interacción directa con el sistema.
La infraestructura del centro de datos de Qilimanjaro ofrece un entorno de diseño multimodal que soporta los paradigmas de computación cuántica digital, analógica e híbrida, facilitando que los investigadores seleccionen el modelo informático que mejor se ajuste a su caso de uso particular.