Hacía ya tiempo que se venía especulando sobre cuál sería el primer dispositivo de hardware de OpenAI, con un altavoz inteligente tipo Alexa o Google Home encabezando la lista de dichas especulaciones pero, finalmente, este primer dispositivo consiste en una suerte de teclado extra, conectable vía Bluetooth o por cable a un ordenador, y que sirve para orquestar, a golpe de tecla, las tareas de la IA.
Bajo el nombre de Codex Micro, viene firmado tanto por OpenAI cómo por Work Louder, compañía esta última especializada en teclados y accesorios para estos, y ha sido concebido a modo de centro de control físico orientado específicamente a las tareas que requieren el uso de agentes de software, buscando integrar el espacio de trabajo digital con un periférico táctil que facilite la interacción con los modelos de lenguaje.
La propuesta surge del trabajo conjunto entre ambas empresas para mejorar la operativa de los desarrolladores, y el dispositivo permite centralizar la gestión de los procesos de programación, ofreciendo al usuario una interfaz física para ejecutar acciones recurrentes y supervisar el estado de los agentes sin necesidad de alternar constantemente entre distintas ventanas en el escritorio.
El Codex Micro incorpora un sistema de iluminación RGB que permite visualizar el estado operativo de los agentes de manera inmediata. Dicha señalización informa al usuario si los procesos se encuentran en espera, ejecutándose o si ya han finalizado sus tareas, mediante el cambio de color de la luz de retroiluminación.
Además, este periférico también incluye un mando tipo joystick destinado a activar flujos de trabajo específicos, como la revisión de solicitudes de extracción, la depuración de errores o la refactorización de código fuente.
Su diseño integra teclas de acceso directo para las funciones más utilizadas por los programadores, tales como la aceptación o el rechazo de cambios, la activación de sistemas de entrada de voz y la apertura de nuevas conversaciones. Y cuenta con un dial físico destinado a ajustar los niveles de razonamiento de los modelos, lo que permite al usuario modificar la capacidad de procesamiento instantáneamente según la complejidad de la tarea requerida.
Está fabricado mediante procesos de control numérico en policarbonato y aluminio, e incluye trece interruptores mecánicos, un sensor táctil, un codificador rotatorio y un joystick plano, y es compatible con los sistemas operativos Windows y macOS (ninguna de las firmas dice nada sobre GNU/Linux), pudiendo conectarse al ordenador -cómo he indicado antes- de forma inalámbrica mediante Bluetooth, o bien por cable USB-C.
El paquete de compra incluye el dispositivo principal, el cable de conexión USB-C y un conjunto de treinta y dos teclas personalizadas con iconos específicos de Codex. Eso sí, no es un complemento barato: 230 dólares, lo que no ha impedido que las primeras unidades puestas a la venta ya se hayan agotado, con lo que habrá que esperar a las siguientes tiradas.