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Más tiempo online en Navidad eleva el riesgo de doxxing entre menores

Escrito por Guillem Alsina el 08/01/2026 a las 20:26:48
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Las vacaciones de Navidad multiplican el tiempo que niños y adolescentes pasan en internet: más videojuegos online, más redes sociales, más chats y comunidades. Ese aumento de exposición también eleva la probabilidad de conflictos digitales que escalan rápidamente y pueden desembocar en intimidación, acoso o venganza. En este contexto, ESET, compañía líder en ciberseguridad, advierte sobre una de las formas más habituales de represalia online: el doxxing, una práctica que puede comprometer la salud emocional y la seguridad física de los menores.


“El mundo digital es un espacio de aprendizaje y expresión, pero también puede convertirse en un escenario donde una discusión se transforma en hostigamiento. En menores, la divulgación de datos personales puede tener un impacto profundo y duradero, ya que la información expuesta en internet puede permanecer accesible durante años y acompañar a la víctima hasta la edad adulta”, explica Josep Albors, director de investigación y concienciación de ESET España. “En Navidad, cuando los menores pasan más tiempo conectados y con cambios en las rutinas familiares, conviene reforzar los hábitos de seguridad y revisar la privacidad en familia”.


¿Qué es el doxxing y por qué es tan peligroso en menores?


El doxxing (también escrito doxing) ocurre cuando un tercero actúa con intención maliciosa y publica información personal de otra persona en internet. Puede tratarse de datos como nombre y correo electrónico, dirección de casa, centro educativo, lugar de trabajo de familiares, registros financieros o incluso información médica.


En el caso de los menores, el impacto del doxxing se ve agravado por una combinación de factores. Por un lado, adolescentes y preadolescentes suelen presentar una mayor vulnerabilidad emocional, con menor capacidad para gestionar situaciones de vergüenza pública, rechazo o humillación. Por otro, gran parte de su vida social se desarrolla en entornos digitales, donde la necesidad de aceptación y pertenencia puede intensificar los efectos negativos del doxxing sobre la autoestima, el aislamiento social y los niveles de ansiedad.


Además, esta práctica no siempre se queda en lo psicológico, ya que puede utilizarse para intimidar y provocar “efecto llamada” para que otras personas acosen. En casos extremos, aparece el swatting: el agresor facilita datos a las autoridades y denuncia una amenaza falsa para desencadenar una intervención policial, con un riesgo real para la integridad de la víctima.


La mayoría de los ataques de doxxing comienzan con una fase de reconocimiento en la que el agresor recopila información para publicarla y amplificar su impacto. Para ello, puede analizar perfiles en redes socialesen busca de ubicaciones habituales, imágenes con uniformes, detalles sobre el centro educativo o rutinas diarias, aprovechar cuentas abiertas o con configuraciones de privacidad deficientes, rastrear un mismo alias en distintas plataformas para conectar identidades o recurrir a servicios de búsqueda inversa y bases de datos públicas que relacionan información personal.


“En los casos más sofisticados, estas prácticas se combinan con técnicas propias del cibercrimen, como campañas de phishing para robar credenciales, el uso de malware para extraer datos o el aprovechamiento de información procedente de brechas de seguridad anteriores”, añade Albors.


Claves para minimizar el riesgo estas Navidades


ESET recomienda aprovechar el inicio de las vacaciones para hacer un “ajuste de seguridad” familiar, sencillo pero muy efectivo:

 

  1. Limita la información personal visible online, revisa los datos que aparecen en perfiles sociales y de juego, desactiva la geolocalización y elimina seguidores o contactos desconocidos.
  2. Protege adecuadamente las cuentas digitales, utiliza contraseñas fuertes y únicas para cada servicio, apóyate en un gestor de contraseñas y activa la autenticación multifactor en redes sociales, correo electrónico y plataformas de mensajería o videojuegos.
  3. Mantén dispositivos y aplicaciones actualizados y utiliza soluciones de seguridad fiables que ayuden a prevenir accesos no autorizados y la instalación de malware.
  4. Evita reutilizar alias o nombres de usuario, ya que usar el mismo nick en distintas plataformas facilita que terceros puedan relacionar perfiles y recopilar información personal.
  5. Sé especialmente prudente al compartir contenido sobre menores en redes sociales, evita publicar imágenes o datos que permitan identificar su centro educativo, rutinas, horarios habituales o ubicación.
  6. Fomenta conversaciones preventivas en el entorno familiar, explica qué información no debe compartirse, cómo actuar ante presiones o amenazas online y refuerza la confianza para que los menores pidan ayuda ante cualquier incidente digital.


“Ante un caso de doxxing es fundamental mantener la calma y no interactuar con el agresor. Desde ESET recomendamos recopilar pruebas, denunciar el contenido en las plataformas correspondientes y acudir a las autoridades si existe cualquier riesgo físico. Además, es clave reforzar la seguridad de las cuentas afectadas y acompañar al menor, recordándole que no es responsable de lo ocurrido”, concluye Albors.