Millones de usuarios de todo el mundo se vieron afectados este jueves 3 de septiembre por caídas casi simultáneas en ChatGPT, Claude, Grok y Gemini. Aunque no se ha confirmado una causa común, el episodio vuelve a poner sobre la mesa la concentración de servicios digitales en unas pocas infraestructuras y proveedores globales. Por ello, los expertos alertan: "Hay una alta dependencia, todos usan el mismo proveedor y un colapso supone la caída global. Pasa lo mismo con las empresas".
Según indica Sancho Lerena, experto en gestión IT y seguridad y CEO de la tecnológica española Pandora FMS, la caída de los principales chatbots prácticamente al mismo tiempo refleja la falta de infraestructura que comparten tanto empresas como gigantes tecnológicos como los de la IA. "El mercado se divide en pocos proveedores muy grandes. Y en cuanto uno falla, todo el planeta se ve afectado. Cloudflare es un gigante y ya se ha podido comprobar en varias ocasiones la dependencia global que tenemos con ellos", explica el especialista.
Sin ir más lejos, una caída de Cloudflare ya fue muy sonada en 2025, cuando herramientas como Canva o juegos como League of Legends, ambas utilizadas por millones de usuarios en todo el mundo, se vieron paralizadas por un fallo. "El contexto es muy claro. Hay muchos usuarios y un ligero aumento de la actividad puede llevar al colapso mundial. Si no hay alternativas, como ocurre ahora mismo, se cae toda la red", destaca Lerena.
El experto, además, extrapola este fallo en los chatbots de IA con la economía global, y en especial con la economía europea. "Muchas empresas siguen estas dinámicas. Dependen de un mismo proveedor IT. Si no es Cloudflare, la dependencia es con AWS de Amazon. Pero en cuanto una de las dos cae, todo el mundo sufre las consecuencias", destaca Lerena. "En Europa esto es aún más grave, porque no son empresas europeas y en cualquier momento podrían utilizar a nivel geopolítico esta dependencia tecnológica que tenemos".
Según el especialista, urge un refuerzo generalizado de la monitorización de sistemas en un mundo cada vez más digitalizado. "No es la primera vez y no será la última. Somos miles de millones de usuarios utilizando un mismo servicio. La más mínima alteración de usuarios al mismo tiempo supone un colapso. Y si algo colapsa, cae todo. Y, por si fuera poco, puede provocar el colapso de otras plataformas que reciben los usuarios de la que ya ha caído. Es como un castillo de naipes", reconoce Sancho Lerena.