La tecnología de Immersity integra software con inteligencia artificial espacial, con hardware de pantallas conmutables para añadir profundidad tridimensional en tiempo real a dispositivos de uso cotidiano. Este sistema permite transformar los contenidos digitales convencionales en entornos con volumen sin necesidad de que el usuario modifique nada, y sin necesitar de gafas especiales para poder apreciar el efecto tridimensional.
Debo decir que lo vi en funcionamiento durante el evento Showstoppers, un showroom que se celebra el domingo anterior de que empiece el Mobile World Congress, y que me agradó la sensación de profundidad que da a la imagen, en especial, a los videojuegos.
Esta tecnología puede implementarse fácil y directamente en smartphones y ordenadores dirigidos al mercado de gran consumo, facilitando la percepción de la escala, el movimiento y el contexto de los elementos digitales, ofreciendo una alternativa a las interfaces planas tradicionales.
Mediante la combinación del procesamiento espacial con el hardware habitual, el sistema busca dar soporte a escenarios de uso concretos orientados a la toma de decisiones, el aprendizaje, la colaboración profesional y la visualización multimedia.
En materia de videoconferencias, esta tecnología añade profundidad geométrica a los rasgos faciales y a la postura corporal de los interlocutores con el objetivo de mitigar la fatiga visual asociada a las videollamadas convencionales.
Aplicaciones prácticas presentadas
La primera de las implementaciones mostradas en el Showstoppers se centró en las comunicaciones por vídeo; utilizando un monitor Samsung Odyssey 3D de veintisiete pulgadas con resolución 4K y panel LCD a 165 hercios, junto a un ordenador portátil Red Magic de dieciséis pulgadas equipado con un procesador Intel Core i9, gráficos Raptor Lake y pantalla 4K a 120 hercios, el sistema reprodujo imágenes con perspectiva espacial.
Para dotar de imagen tridimensional a los videojuegos, el software desarrollado por la compañía procesa los gráficos para que los personajes, los entornos virtuales y las interfaces de usuario generen la ilusión óptica de extenderse más allá de la superficie de la pantalla.
Empleando el antes mencionado portátil Red Magic y un prototipo de teléfono móvil, la demostración ilustró la conversión en tiempo real de gráficos bidimensionales a tridimensionales, incorporando paralaje de movimiento para alterar el aspecto de los juegos.
Finalmente, estos mismos dispositivos se utilizaron para exponer la visualización de redes sociales y archivos multimedia personales. Las fotografías, los vídeos de formato corto y las creaciones generadas por inteligencia artificial, se muestran con profundidad espacial.