El 10 de mayo de 2026 marcó un giro en el mercado de los agentes autónomos de inteligencia artificial de código abierto, ya que en ese día fue cuando Hermes Agent, desarrollado por Nous Research, superó a OpenClaw en el ranking diario global de inferencia de OpenRouter, una de las plataformas de enrutamiento de modelos con mayor visibilidad pública.
La herramienta de Nous procesó 224.000 millones de tokens en una sola jornada, frente a los 186.000 millones de su competidor, según los datos publicados por la plataforma. Era la primera vez desde el lanzamiento de OpenClaw, a finales de 2025, que otro agente alcanzaba la primera posición en el cómputo diario.
El ‘sorpasso‘ llegó apenas cinco días después de la publicación de Hermes v0.13.0, una actualización bautizada con el nombre en clave de Tenacity que, entre sus novedades, incluye un tablero de tareas duradero de estilo Kanban con monitorización por heartbeat y recuperación frente a alucinaciones en flujos multiagente, un comando /goal que fija un objetivo al agente a lo largo de varios turnos, y la incorporación de Google Chat como vigésima plataforma de mensajería soportada.
Pese al cambio en el podio diario, el cómputo histórico acumulado sigue favoreciendo a OpenClaw, con 9,17 billones de tokens frente a los 6,35 billones de Hermes, aunque la cifra diaria de tokens procesados se considera un indicador adelantado de hacia dónde se dirigen las nuevas cargas de trabajo de los desarrolladores. Hermes alcanzó la cima en aproximadamente noventa días desde su lanzamiento el pasado 25 de febrero, acumulando en ese periodo más de 140.000 estrellas en GitHub y cerca de un millar de colaboradores.
En comparación, el proyecto OpenClaw nace en noviembre de 2025 bajo el nombre de Clawdbot, lo que motivó una queja por parte de Anthropic, ya que su nombre se asemejaba demasiado al de su chatbot Claude, al menos, en la forma de pronunciar ambos en inglés, llevando al creador de la aplicación (el desarrollador austríaco Peter Steinberger) a rebautizarlo primero como Moltbot y, posteriormente, con el nombre con el que se lo conoce ahora, OpenClaw.
Actualmente, y después del fichaje de Steinberger por OpenAI, el desarrollo y todos los activos relacionados con OpenClaw se encuentran en manos de una fundación independiente.
A diferencia del ecosistema abierto de su competidor, Hermes es mucho más cerrado y proteccionista, lo cual aporta al sistema una dosis extra de seguridad que muchos desarrolladores y responsables de infraestructura TI aprecian. De hecho, ha ganado preponderancia frente a su directo competidor debido, en gran medida, a un grave fallo de seguridad hallado en OpenClaw a lo largo de las últimas semanas, que se suma a otros menos graves y que se han ido encontrando a lo largo de los últimos meses.