Según informa la consultora IDC, el tercer trimestre del año 2025 cerró con unas ventas mundiales de 78,5 millones de ordenadores personales, una cifra que marcó un punto de referencia antes de que la tendencia de envíos empezara a declinar. Durante el segundo trimestre de este mismo año 2026 se registró una caída del 3,8% respecto al año anterior, marcando una dinámica de reducción de volumen que ha continuado y se ha acentuado durante los meses posteriores de este mismo ejercicio.
Ya en el tercer trimestre, los envíos globales han sufrido un descenso interanual del 20,1%, situándose en un volumen total de 62,7 millones de unidades. Los datos también reflejan un descenso secuencial del 9,1% respecto al trimestre inmediatamente anterior, una reducción que representa una alteración de la pauta habitual del calendario del sector, ya que el tercer trimestre suele registrar un aumento de las ventas previo a las campañas comerciales de finales de año, como el Black Friday o las Navidades.
Los motivos de este escenario son atribuibles a varias circunstancias económicas e industriales: la demanda adelantada de meses anteriores ha empezado a desvanecerse, a lo que se suman los problemas de suministro y las disrupciones logísticas. El sector informático se enfrenta a una escasez de componentes impulsada por la desviación de recursos hacia el campo de la inteligencia artificial, lo cual ha provocado un encarecimiento de la memoria y del almacenamiento, elevando los costes finales y conteniendo la demanda de los consumidores.
El descenso del mercado se ha reflejado de manera distinta según la empresa. Así, Lenovo distribuyó 14,9 millones de unidades, lo que representa una disminución del 22,6% y deja su cuota global en un 23,8%, mientras que HP y Dell registraron caídas superiores en su volumen de envíos. La primera comercializó 10,3 millones de ordenadores, experimentando un descenso del 30,9%, mientras que la segunda alcanzó los 7,6 millones de unidades, un 25% menos que el año anterior. En conjunto, el volumen acumulado por estas tres marcas supuso 11,6 millones de equipos menos que en el mismo periodo del año anterior.
Por otro lado, marcas como Apple y ASUS mostraron un menor grado de reducción en sus cifras absolutas: la firma de la manzana vendió 5,9 millones de ordenadores, lo que supone una bajada del 11,3%, pasando a representar un 9,5% del total del mercado, mientras que ASUS entregó 5,5 millones de unidades, experimentando un retroceso del 8,6% y situando su cuota en el 8,7% del mercado.
IDC expone que los precios de los ordenadores se mantendrán elevados durante los próximos meses. Las estimaciones actuales indican que los problemas de suministro en componentes esenciales no experimentarán una solución a corto plazo, proyectando que la capacidad de producción global no se estabilizará de nuevo hasta los años 2027 o 2028.