Los dos gigantes de los sistemas operativos móviles han empezado a desplegar conjuntamente el cifrado de extremo a extremo en los mensajes RCS (Rich Communication Services), el protocolo llamado a sustituir al veterano SMS, y que se emplea a través de la misma aplicación en los smartphones que llevan la plataforma software de cada una de estas firmas.
La implantación, anunciada el pasado día 11 de mayo de 2026 simultáneamente, arranca en fase beta y afecta a las conversaciones cruzadas entre dispositivos con iOS y Android, un terreno que hasta ahora carecía de garantías de confidencialidad equivalentes a las que ofrecen otras plataformas de mensajería instantánea.
La novedad es producto no solamente de un trabajo coordinado entre Apple y Google, sino que en él también ha intervenido el conjunto del sector con la participación de la GSMA, entidad que aglutina a los operadores móviles a escala global y que es, para más señas, la organizadora de los eventos Mobile World Congress, tanto el de Barcelona, como el de Shanghái o el de Las Vegas.
El objetivo declarado por ambas compañías es el de dotar al estándar RCS de una capa de seguridad que impida que los mensajes puedan ser leídos durante su tránsito entre los terminales de origen y destino.
Conviene recordar que Google Messages ya disponía desde hace años de cifrado de extremo a extremo en las conversaciones entre dispositivos Android, pero la compañía de Mountain View reconoce que aquella primera etapa resultaba insuficiente al no cubrir los intercambios con la plataforma rival. La incorporación de iOS al esquema permite completar la pieza que faltaba en el ecosistema de la mensajería móvil multiplataforma.
El despliegue inicial está limitado a los usuarios de iPhone que utilicen iOS 26.5 o superior y cuenten con un operador compatible (en España y, por el momento, MASMOVIL, Movistar y Vodafone), así como a quienes empleen la versión más reciente de Google Messages en terminales Android. La activación de la protección criptográfica se produce de manera automática y, según han indicado las dos firmas, se irá extendiendo de manera progresiva tanto a las conversaciones nuevas como a las ya existentes.
La identificación visual del nuevo estado de las charlas correrá a cargo de un icono de candado que aparecerá en la interfaz de los chats RCS. En el caso de Google Messages, se trata del mismo símbolo que la aplicación ya utilizaba en las conversaciones cifradas entre terminales Android, mientras que en iOS 26.5 se trata de un elemento gráfico de nueva incorporación.
Desde Cupertino han querido subrayar que el cambio no altera la posición de iMessage dentro de su catálogo; la compañía recuerda que su servicio propietario fue diseñado desde sus orígenes con la privacidad como criterio rector y que ha incorporado cifrado de extremo a extremo desde el primer momento, por lo que sigue siendo, en sus propias palabras, la vía recomendada para las comunicaciones entre dispositivos de la misma marca de la manzana.
Con este movimiento, las conversaciones híbridas entre los dos sistemas operativos dominantes en el mercado de la telefonía móvil quedan equiparadas, en materia de confidencialidad, a las que ya se producían dentro de cada ecosistema por separado.
Queda por confirmar cuándo abandonará la función su actual condición de beta y cuáles serán los operadores españoles que figuren entre los compatibles a medida que avance el calendario de despliegue.