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Cuestión de nombres

Escrito por tecnonews el 20/10/2026 a las 23:40:37
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Abrir la secciñón de noticias tecnológicas de cualquier diario generalista conduce a la misma conclusión. La gran mayoría de noticias son una ventana al apocalipsis y a la desesperación. La IA va acabar con la humanidad, la IA puede colapsar el sistema en que vivimos, los inversores temen que la IA destroce el mundo, y así en un larguísimo etcétera de información para nada agradable. 

 

¿Qué nos está pasando con la inteligencia artificial? ¿Por qué genera tanta animadversión y fascinación al mimso tiempo? Lo cierto es que estamos, en realidad, ante una narrativa impuesta por los mimso poseedores de la IA. Una narrativa que sirve a empresas como Open AI o Anthropic para intentar vender su modelo de negocio. Y es que el sector ha evolucionado a golpe de explicar al consumidor que la tecnología podría acabar con la humanidad porque el sector ha evolucionado con la idea del exterminio por bandera. 

 

Tal y como se cuenta en los medios especializados, cuando empezó a desarrollarse esta tecnológia una pequeña empresa se puso manos a la obra para evitar que Google, que poseía una cantidad de información sin parangón en la historia de la humanidad, llegara a controlar la IA. Por eso se creó Open AI, una empresa que lleva en el mismo nombre sus intenciones, hacer una inteligencia artificial de codigo abierto para evitar que una sola empresa acabara con las esperanzas democráticas de la humanidad. 

 

Por desgracia, Opena AI no era tan abierta como se esperaba y con el tiempo acabó por por ser como todas las empresas tecnológicas que conocemos. Entonces nació Anthropic, que en el nombre también lleva sus intenciones: crear una IA al servicio de la humanidad. El reto también se truncó y ahora estamos instalados en el más notable pesimismo. 

 

Quizás el problema no es la tecnología en cuestión sino haberla delegado a un puñado de empresas que rinden pleistesía a unos gobiernos autoritarios. No es el continente, sino el contenido.