Actualizado el 26/09/2017

icon Facebook icon Twiiter icon RSS icon EMAIL
  1. Portada
  2. >
  3. Editoriales
  4. >
  5. La obscenidad de los precios tecnológicos

La obscenidad de los precios tecnológicos

Escrito por tecnonews el 11/07/2017 a las 16:54:00
1476

Parece que las Nuevas Tecnologías están fuertemente ligadas a las burbujas. El valor de las empresas del sector crece como la espuma incluso cuando algunas de esas compañías no tienen un modelo de negocio nítido. Ahora hay que sumar una nueva burbuja: la de los precios de los smartphones.

 

Un bloguero especialista en filtraciones tecnológicas, John Gruber ha asegurado en la cadena CBS que el próximo iPhone 8 que saldrá a la venta en otoño, podría costar la friolera de 1.050 euros.

 

1.050 euros es lo que cuestan 3 lavadoras de gama media. 1.050 euros es casi lo que cuesta el precio de matriculación en un grado universitario. Lo que cuestan casi dos móviles de Samsung de última generación.

 

El precio del iPhone es del todo obsceno y pone de relevancia la verdad sobre la marca de la manzana: es una marca exclusiva para muy pocos bolsillos. También demuestra que los precios de la tecnología se han disparado en exceso y que puede generarse una burbuja en la que nadie tenga capacidad para adquirir un teléfono.

 

Más cuando esta semana hemos podido leer una noticia que pone de manifiesto la precarización hacia la que se mueve nuestra sociedad. Según las empresas de gestión de datos Ksnet y D’Aleph los barceloneses, para tener una vida digna, necesitan una media de 1.251 euros mensuales. Esa cifra, disminuye un poco si focalizamos el radio de estudio en la zona metropolitana de Barcelona: 1.182 euros mensuales.

 

A todo eso hay que añadirle que recientemente, Apple ha informado que no actualizará iOS para los teléfonos inferiores a la cuarta versión de iPhone. Es decir, un teléfono con menos de 7 años de vida ha quedado obsoleto.

 

¿Qué estamos pagando cuando compramos un iPhone si ese artilugio quedará desfasado en menos de 10 años? ¿La marca? ¿El estatus social? Algo no va nada bien cuando un producto, por muy increíble que sea, vale igual que lo que los 200 millones de personas más pobres del planeta gastan en 3 años de vida.