La Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE) ha visto en Sarkozy el paladín perfecto para que proteja su causa y los haga reflotar de la situación de crisis en la que se encuentran. De esta forma evalúan muy positivamente la medida iniciada por el presidente de la república vecina y la autoridad francesa de la competencia con respecto a los contenidos de la red.
Como ya anunció hace algunos meses, el marido de la famosa cantante actriz Carla Bruni, Francia quiere cobrar a Google un impuesto. El buscador es sin competencia alguna el más famoso portal de la nación de la Marsellesa con un 90 por ciento de usuarios, y tal y como afirma Sarkozy, resulta un problema fiscal que éste sólo pague impuestos en el país donde tiene su sede fiscal.
Eso crea sin duda una competencia desleal entre Google y los organismos de información virtuales y también claro está con las distribuidoras de Internet.
AEDE pidió, amparado por las actuaciones que se están llevando a cabo en Francia, que el gobierno español inicie acciones en la misma dirección de las iniciadas por Sarkozy. Los impuestos cobrados a Google podrían revertir en este sector hoy por hoy en horas bajas por culpa de los nuevos modelos y plataformas de difusión de información que no pagan impuestos proporcionales a los usuarios que tienen.