No ha resultado ninguna sorpresa que Apple presentara su primer smartphone plegable, el iPhone Duo, puesto que hacía tiempo que se esperaba y se rumoreaba. Sus contendientes, cómo Samsung, hace ya tiempo que disponen de opciones de este tipo en el mercado, y sólo quedaba esperar cuando la firma de la manzana mordida querría entrar en liza y, cómo hace habitualmente, cómo perfeccionaría, a su estilo, un formato de smartphone bastante establecido.
El nuevo terminal presenta un formato de apertura que, al desplegarse, revela un panel interior de 7,6 pulgadas, con una pantalla Super Retina XDR, cuya superficie es un 50% mayor que la del iPhone 18 Pro Max. Dicha pantalla interior cuenta con un recubrimiento nanotexturizado mate, un polímero más rígido y un sistema de adhesivos que permite que las distintas capas de cristal se deslicen de manera independiente.
Su estructura está fabricada en titanio de grado cinco con un acabado pulido, complementado por una bisagra compuesta por más de cien piezas diseñadas para sostener el panel central de forma plana, mientras que la zona posterior está protegida por cristal Ceramic Shield, y el frontal integra la segunda generación de este material, que multiplica por tres la resistencia frente a rayadas.
Esto significa que, al desplegarlo, la pantalla interior se ve (o, por lo menos, debería verse) completamente plana, a diferencia de los terminales de la competencia, ya que pese a que este es un aspecto que se ha ido mejorando, poco o mucho todavía se nota el doblado.
En su formato cerrado, este iPhone plegable expone un panel exterior de 5,4 pulgadas que conserva el 90% del área de visión del modelo 18 Pro. Ambas pantallas mantienen la misma proporción de aspecto, disponen de tecnología ProMotion y alcanzan picos de brillo de 3.000 nits.
Su corazón late al ritmo de un microprocesador A20 Pro de la misma Apple, respaldado por un mecanismo de refrigeración compuesto por una cámara de vapor diseñada a medida. Para gestionar el suministro energético, el terminal incorpora una arquitectura de doble batería.
En lo referente al software, está gobernado por un iOS 27 que Apple ha adaptado funcionalmente a la nueva pantalla de tamaño tablet, adaptando la interfaz a las distintas formas de disfrutar del iPhone Duo que pueden adoptar los usuarios. Entre estas, el doblarlo de manera que la bisagra forme un ángulo de 90 grados, para ver en una mitad de la pantalla y realizar otra tarea en la mitad que queda apoyada en la mesa.
En su pantalla interior, una vez desplegada, ofrece un dock con las aplicaciones de uso habituales en el lateral, junto con dos páginas de inicio distintas, y una “isla dinámica” rediseñada para adaptarse al nuevo formato de pantalla.
El sistema incluye Apple Intelligence, el asistente de inteligencia artificial de la firma, dispone de capacidad multitarea para usar aplicaciones en paralelo, y en el apartado de seguridad, traslada el lector de huellas Touch ID al botón lateral, permitiendo también el desbloqueo a través del Apple Watch.
Además de ofrecer ya las herramientas para que los desarrolladores creen aplicaciones que saquen el máximo partido de la nueva pantalla extendida, terceras partes ya han adaptado sus apps, como Netflix, Zoom o Slack, que son las que cita la firma de la manzana.
Para fotografías y vídeo, cuenta con una cámara de 48 megapíxeles que toma capturas de 24 megapíxeles por defecto, sin retraso en la obturación, e integra un teleobjetivo de dos aumentos de calidad óptica. La cámara destinada a selfies y videoconferencias se encuentra oculta bajo la pantalla interior, permaneciendo invisible para el usuario cuando no tiene uso. Además, se ha incorporado un botón físico lateral dedicado al control del sistema fotográfico.
El nuevo iPhone Duo llegará al mercado en las tonalidades blanco estelar y cielo nocturno. El periodo de reserva dará comienzo el próximo 16 de octubre, con su disponibilidad en tiendas para el 23 de octubre.
Finalmente, desde Apple han anunciado que, a finales de este mismo año, el terminal recibirá una actualización que le otorgará compatibilidad con el lápiz óptico de la marca equipado con puerto USB-C.
Ante el despliegue de este formato, que –y cómo he dicho antes– no es nuevo en el mercado global, pero sí para la firma de Cupertino, cabe preguntarse si habrá cierta canibalización y hasta qué punto, del mercado del iPad (concretamente, del Mini), y en qué medida será un gancho para atraer a nuevos consumidores hacia la marca Apple, o bien simplemente se llevará una parte del pastel del actual mercado del iPhone sin incrementarlo de una forma perceptible.