La firma china HONOR aprovechó este pasado Mobile World Congress para presentar una fuerte apuesta en inteligencia artificial en el ámbito de la robótica, como continuación lógica del programa para crecer en IA presentado el año pasado en el mismo certamen.
Así, este año pudimos ver evolucionando sobre el escenario del Palacio de Congresos de Barcelona, el primer robot humanoide de la firma, que se marcó unos “bailoteos” junto a un coro de bailarines humanos, e interactuó con otra de las creaciones de la firma, que ya hacía algún tiempo que se rumoreaba, pero que se ha mostrado públicamente en este Mobile: el Robot Phone.
Dotado de una cámara con brazo articulado que se esconde tras el cuerpo del smartphone como si fuera una cámara principal trasera normal y corriente, cuando se despliega queda como una suerte de cabeza del robot en el cual se puede convertir este terminal gracias a la IA, y que permite al Robot Phone tomar conciencia situacional (situational awareness) de su entorno, convirtiéndose en un “compañero” del usuario.
La firma no dejó a la prensa acercarse mucho al Robot Phone, que verá la luz comercialmente durante la segunda mitad de este año, probablemente a finales, por lo que los periodistas no pudimos comprobar en primera persona la solidez de un añadido que tiene pinta de poder romperse fácilmente en caso de accidente (léase, caída del terminal), pero que solamente puedo quedarme con la impresión por las imágenes y por la demo en directo que nos hicieron del dispositivo.
Y, si bien, el nuevo “juguete” de HONOR tiene pinta de ser muy “mono”, no sé yo si, en primer lugar, va a ser muy útil la funcionalidad y, en segundo lugar, si el público la va a entender y, por lo tanto, hacerse con el terminal. Porque, a buen seguro, barato no va a ser, y cabe ver si los consumidores valorarán el factor diferencial del brazo robótico en conjunción con las funcionalidades de asistente de IA de algo más propio de un juguete para niños que de un smartphone serio.
Por lo menos, en el hemisferio occidental; comentando la jugada de la firma china con un compañero periodista tras la presentación, concluímos que su lanzamiento se realizará, al menos inicialmente, para el mercado chino, y que salga de este para llegar al resto del mundo, dependerá de varios factores, como la recepción de la propuesta en la misma china, y las sensaciones que perciba HONOR en el resto del mundo, tanto entre los consumidores, cómo en la prensa en general (que es quien, en buena medida, marca la percepción de los consumidores sobre el producto).
Algo que sí me pareció práctico de la nueva propuesta es que el brazo robótico equivale a un gimbal de triple eje, lo cual nos ahorra llevar un aparato de grabación de vídeo similar, aunque imagino que, por su naturaleza, tendrá ciertas limitaciones en comparación con, por ejemplo, el DJI Osmo Pocket, o herramientas similares.
En este sentido, pues, el Robot Phone puede quedarse en una declaración de intenciones por parte de HONOR en plan “creemos que esto conviene al mercado”, pero a la espera de que este dictamine, o bien en una apuesta posibilista fruto de un meticuloso estudio de mercado. El tiempo, a partir de finales de este mismo año, dictaminará.