El Banco Central Europeo (BCE) ha hecho público un nuevo informe de progreso sobre la fase de preparación del euro digital, el segundo ya. Dicho informe se encuentra disponible en la web de forma abierta, para que cualquier persona pueda descargarlo.
La iniciativa del euro digital busca ofrecer un equivalente a la divisa europea física, pero en un formato exclusivamente digital para complementar el uso de efectivo, y tiene como objetivo facilitar pagos electrónicos seguros y accesibles en toda la zona euro, fortaleciendo la soberanía monetaria y reduciendo la dependencia de proveedores internacionales, según indican desde la autoridad bancaria de la UE.
Según el informe ahora publicado, desde el inicio de esta fase en noviembre de 2023, el proyecto ha avanzado en áreas críticas, como el desarrollo del reglamento del esquema de funcionamiento; un grupo de trabajo dedicado, compuesto por representantes del mercado y de los bancos centrales nacionales de los países de la UE, ha revisado una primera versión del reglamento, recibiendo cerca de 2.500 comentarios. Este reglamento debe ser fundamental para garantizar la interoperabilidad del euro digital y su aceptación generalizada, al mismo tiempo que se adapta a futuros cambios normativos.
En el ámbito técnico, el BCE ha iniciado procesos de experimentación y consultas con usuarios para diseñar un euro digital que responda a las necesidades de los consumidores y los pequeños comerciantes. También se han iniciado colaboraciones con socios para explorar casos de uso innovadores, como los pagos condicionales.
Otro aspecto clave del diseño es el límite de tenencia, que se está calibrando para equilibrar la experiencia del usuario con la estabilidad financiera. Se han realizado talleres y consultas técnicas con expertos del sector para definir dicho límite, considerando factores como la velocidad de las transferencias y la integración con las cuentas bancarias existentes.
Asimismo, se está trabajando en una solución para pagos offline, utilizando elementos seguros en dispositivos móviles. Este desarrollo facilitaría las transacciones digitales sin conexión a Internet, replicando características del efectivo tradicional.
El BCE también ha intensificado su comunicación con el público y actores del mercado, destacando los beneficios del euro digital y recabando opiniones para su implementación. En paralelo, la institución sigue apoyando el debate legislativo en curso en la Unión Europea, necesario para una eventual emisión de esta moneda digital.
El siguiente informe de progreso está previsto para el segundo trimestre de 2025, momento en el que se espera contar con avances significativos en el reglamento, investigación de usuarios y pruebas técnicas.