Desde que empecé a llevar este caso he oído repetidamente que se trata un versión 2.0 de este conocidísimo episodio del Antiguo Testamento, pero hoy en día un David decidido (o en este caso una Ana María) nunca está sólo.
En el año 2004, cuando empezó nuestro calvario legal, nadie cuestionaba la existencia del canon, de hecho casi nadie sabía siquiera de su existencia. Nuestro gran éxito ha sido darlo a conocer y, sobre todo, denunciar los [...]