En el siglo XIX y principios del XX, muchas familias tenían el llamado “tío de América”, que al irle allí más bien que mal las cosas, empezaba a enviar dinero a sus familiares en España.
Comenzaba comprando un trozo de campo... y acababa adquiriendo, a buen precio, la casa familiar. Pagaba religiosamente la remodelación de la misma, se construían unas caballerizas, y ¡lo que hiciera falta!, sin mirar demasiado el precio ni controlar [...]