Facebook ha comprado Instagram en una operación que valora la red social móvil de fotografías en mil millones de dólares. La compra se hará por medio de una combinación de dinero y acciones de Facebook.
Considerando que Instagram, en el momento de la compra, apenas tenía 551 días de vida, Facebook está pagando 1,8 millones de dólares por día de la existencia de esta red social. Afirma que tiene 40 millones de usuarios, así que Facebook paga 25 dólares por usuario.
Instagram es una red social de aficionados a la fotografía que usa una aplicación de retoque de imágenes que funcionaba al principio sólo en iPhones pero desde hace poco lo hace también en smartphones con Android.
Nació el 6 de octubre de 2010, como una empresa startup de 13 empleados, que facilitaba una aplicación gratuita para compartir fotos, con la que los usuarios podrían aplicar efectos fotográficos como filtros, marcos y colores retro y vintage y compartir las fotografías en diferentes redes sociales .
Una característica distintiva de la aplicación es que da una forma cuadrada y redondeada en las puntas a las fotografías en honor a la Instamatic de Kodak y a las cámaras Polaroid, una de las cuales se recuerda en el logo de la empresa: la Rainbow SX70, creada por Edwin Land y que mereció la portada de Time en 1972.
¿Cómo es posible que un equipo de sólo 13 ingenieros creasen una empresa que en año y medio valga 1.000 M $ y que Kodak, como les contaba hace poco, esté en concurso de acreedores?
Ya me olvido de Polaroid, que dejó de fabricar cámaras en 2007, aunque su marca se sigue usando en diferentes productos por una nueva empresa del mismo nombre que tiene a Lady Gaga como Directora Creativa.
Bueno, tampoco tuvieron esa idea innovadora Canon o Nikon o Pentax que siguen en activo aunque no se por cuánto tiempo. Pero tampoco Apple, ni Google, ni Facebook , que si lo hubiera hecho se habría ahorrado esos 1.000 M$.
Quizá la razón sea que es muy difícil que una gran empresa que funciona y gana mucho dinero bajo un modelo de negocio esté "por la labor" de fomentar una innovación disruptiva que pueda atacar su negocio actual creando un nuevo modelo de negocio.
Saben que "hay que cambiar la correa del ventilador" pero no pueden parar el motor, el motor de la máquina de hacer dinero. Y atención que el tema es complejo, porque te puedes pillar los dedos.
Es el famoso " dilema del innovador" que explicaba Christensen, profesor de Harvard en 1997 en su libro con ese mismo título.
Es un problema al que se enfrentan todas las empresas de éxito cuando la tecnología que las rodea cambia, cambiando los modelos de negocio.
Puede que aunque alguien en Canon o Nikon hubiese concebido la idea de Instagram, ésta se hubiese rechazado de manera inmediata.
¿Se imaginan la reacción de cualquier directivo que no entienda las ventajas de invertir en la innovación, ante un proyecto de plan de negocio basado en el diseño y creación de una aplicación gratuita?
Es curioso que el fundador de Polaroid , el Sr. Land, decía que la fotografía debería ir más allá de la diversión y del recuerdo para ser "un asociado continuo de la mayoría de seres humanos". Su objetivo era crear una negocio que permitiera a cualquiera sentirse emocionalmente conectado a la fotografía.
Eso es exactamente lo que los fundadores de Instagram han logrado décadas después.
Bueno, está claro que a veces lo mejor, sino puedes cambiar la correa, es comprarte una nueva máquina, aunque te cueste 1.000 M $.
Enric Barba
www.enricbarba.com